Tu candidato ve el estado de todas sus postulaciones desde un panel propio, sin escribirte para preguntar cómo va todo.
Un panel simple y emails automáticos, sin trabajo extra de tu parte.
El candidato entra a su panel y ve el estado de cada postulación que hizo, aunque haya sido a distintas búsquedas tuyas.
Vos elegís qué etapas son visibles para el candidato; cuando su proceso avanza, recibe un email con tu plantilla.
El candidato puede sumarse a recibir un aviso cuando publicás una nueva búsqueda que coincide con su CV.
El candidato entra con un código que le llega a su email (o por WhatsApp, si tu organización lo habilitó). Tus notas internas nunca se muestran.
3 pasos simples para una experiencia clara y profesional
Abre el enlace y completa su postulación en pocos pasos, desde cualquier dispositivo.
Pide un código a su email (o WhatsApp, si está habilitado) y ve el estado de cada postulación que hizo.
Un email automático por cada cambio de etapa y, al cerrar el proceso, una breve encuesta NPS sobre cómo lo vivió.
La causa número uno de mala fama de un recruiter no es rechazar candidatos: es dejarlos sin respuesta. Cada persona que queda en silencio se lo cuenta a otras, y el mercado de un recruiter independiente es chico. Hilancer está construido alrededor de una idea simple: ningún candidato debería quedarse sin saber en qué está su proceso.
Cada candidato accede a un panel propio donde ve el estado de sus postulaciones: en qué etapa está cada una, qué entrevistas tiene agendadas y el resultado final. Sin escribirte para preguntar «¿se supo algo?». Además puede sumarse a alertas de nuevas vacantes tuyas que coincidan con su CV.
Vos controlás qué se ve: la visibilidad se configura por etapa, y tus notas internas nunca se exponen.
Cuando movés un candidato de etapa, Hilancer le avisa por email con un mensaje cuidado (y los rechazos siempre se comunican, que es justamente lo que casi nadie hace). Las entrevistas generan invitación con evento de calendario adjunto, recordatorios y, en el plan Teams, avisos por WhatsApp.
Al cerrar el proceso, el candidato recibe una encuesta NPS: vas a saber qué tan bien quedó tu marca después de cada búsqueda, incluso entre quienes no quedaron seleccionados.
El panel, el portal de vacantes y los emails llevan tu marca o la de tu consultora, no la de tu cliente ni la nuestra. La experiencia profesional que recibe el candidato se te atribuye a vos, que es como se construye reputación en este oficio.
El candidato no crea una cuenta con contraseña: pide un código de un solo uso que le llega a su email para entrar al panel. Si tu organización habilitó el acceso por WhatsApp, también puede pedirlo por ahí. Menos fricción para el candidato y menos una contraseña que administrar de tu lado.
No: accede con un código de un solo uso que le llega por email (o por WhatsApp, si tu organización lo habilitó). Menos fricción y más candidatos que completan la postulación.
El estado de sus postulaciones por etapa, según la visibilidad que configures para cada proceso, y sus entrevistas agendadas. Nunca ve tus notas internas ni información de otros candidatos.
Sí: la visibilidad de cada etapa se configura por proceso. Los rechazos siempre se notifican, para que nadie quede en el limbo.
Al revés: automatiza lo operativo (avisos, recordatorios, estados) para que tu tiempo vaya a las conversaciones que importan. Todo lo que se envía sale con tu nombre.
Sí, si se suscribe a las alertas de vacantes: recibe un email cuando publicás una búsqueda nueva que coincide con su CV. Es opcional, no automático.
Al llegar a una etapa final (contratado o rechazado), el candidato recibe una breve encuesta NPS sobre cómo vivió el proceso. Es la única forma de medir tu reputación con quienes no avanzaron.
Reducí el ping-pong de emails y dejá que el panel y los avisos automáticos hagan el seguimiento por vos.